Relatos de 200 palabras, con un mismo título y distintos puntos de vista, tratados libremente como crónica, crítica, opinión, ficción y alguna otra cosa que acabe en ón.
El bar de la esquina no era especial. Mesas de madera gastada, luces amarillas titilantes y un aire cargado de conversaciones a medio terminar. Sin embargo, ahí estaba él, sentado junto a la ventana, mirando el reflejo de su rostro en el vidrio empañado por el aliento de un invierno tardío. La cerveza frente a él era un escape, pero no un consuelo. Sus pensamientos seguían girando en espiral. ¿Qué sentido tenía todo si cada vida acababa en el mismo destino? Se convencía de qu