Relatos de 200 palabras, con un mismo título y distintos puntos de vista, tratados libremente como crónica, crítica, opinión, ficción y alguna otra cosa que acabe en ón.
Llevo un par de horas colgado de un árbol sin que nadie se haya percatado de mi nueva situación. Si bien el acto que he consumado es técnicamente calificable como un suicidio, realmente no es así. Puedo decir que se trata de un intento de auto-eutanasia, o mejor dicho un suicidio respaldado por la asistencia de la convicción; he pretendido eludir las limitaciones legales para no comprometer a un querido amigo, con su inestimable colaboración, a quien pensé recurrir para que