Relatos de 200 palabras, con un mismo título y distintos puntos de vista, tratados libremente como crónica, crítica, opinión, ficción y alguna otra cosa que acabe en ón.
En un rincón olvidado del tiempo, donde las estaciones se cruzaban como hilos de un tapiz evanescente , vivía Lía, una joven que podía ver lo efímero en todo. A través de sus ojos, las hojas de los árboles desaparecían antes de llegar al suelo y los rostros se desvanecían como reflejos en el agua. Un día, mientras paseaba por un bosque que parecía susurrar secretos al viento, encontró a Daniel, un joven de mirada infinita que parecía no desvanecerse como el resto. Se sorprend