Instinto perruno
- dowlezes
- 20 mar
- 2 Min. de lectura
¿Te imaginas despertar un día y darte cuenta de que tienes un instinto perruno? Suena raro, pero piensa en las ventajas:
Adiós a las pequeñas charlas incómodas. Nada rompe el hielo como olfatear discretamente al otro. ¿Hola, cómo estás? ¡Nariz al asunto y listo!
Ejercicio garantizado. Te ves obligado a correr detrás de cualquier objeto en movimiento. ¿Pelotas, bicicletas, drones? Tu rutina cardio resuelta en minutos.
Alerta 24/7. ¿Ruido sospechoso? Ladras. ¿Ladrido sospechoso? Ladr... ¡Espera! ¿Qué haces tú siendo el sospechoso?
La comida tiene otro nivel. No importa si son sobras del día anterior o un banquete gourmet. ¡TODO sabe mejor cuando te lo lanzan y debes atraparlo en el aire!
Vida social infinita. Nunca más tendrás que planear quedadas. Bastará con una caminata por el parque y, en poco rato, tendrás un nuevo grupo de amigos. Solo recuerda no marcar demasiado territorio.

Claro, el único problema podría ser mantener las reuniones de trabajo serias cuando alguien trae comida… o una pelota. Pero bueno, ¡nadie es perfecto!
Así que, si algún día sientes la inexplicable necesidad de perseguir tu propio reflejo… ¡déjate llevar! Ser perruno es más divertido de lo que parece.
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Son las siete de la mañana y ya están dando vueltas por la casa. Saben que cada día Eva se levanta a esa hora, pero hasta que no se lave la cara, se peine un poco, se vista y se tome el café con leche, es mejor no hacerle demasiadas fiestas.
—Os quiero un montón, pero no me toquéis la pera. Aún es pronto, ¡coño!
Antes de salir a la calle, se llevarán algún que otro grito. Eva es así. En el barrio la apodan «la loca de los perros», pero no está loca. Lo hace todo por amor.
Son las ocho. Hora de salir. Numa y Lucas se plantan en el recibidor.
Todos los días, Eva se hace la misma pregunta, ¿cómo saben cuál es su collar? ¿Acaso llevan su olor impregnado o tal vez es su instinto perruno?
La cuestión es que cuando Eva los llama para que entren en la furgoneta, los dos perros ya llevan puestas sus respectivas correas.
Lo de las correas es todo un misterio, pero lo más fascinante de todo es la forma de subir y bajarse de la furgoneta. Numa lo hace por la puerta lateral y Lucas por la de atrás.
Culturanima, prefiero tener instinto gatuno, es más refinado y más sosegado aún 😹😺😉.