No es el momento oportuno
- dowlezes
- 27 mar
- 2 Min. de lectura
Cuando Diego decidió pedirle matrimonio a Sofía, pensó en hacer algo inolvidable. Así que alquiló un globo aerostático, sin pensar en su tendencia al vértigo.
Ya en el aire, con Sofía deslumbrada por las vistas, Diego sacó el anillo tembloroso. "¿Te casarías conmigo?" alcanzó a decir, antes de soltar un grito porque el viento casi le arranca la cajita de las manos. Sofía, conmovida pero más preocupada por mantener el equilibrio, dijo: "¡Claro que sí, pero sujétate!"

Ahí podría haber terminado el cuento, pero no. El piloto del globo, un hombre robusto con más años que dientes, decidió que era el momento oportuno para contar su historia de amor. “Yo también le propuse matrimonio a mi esposa en un globo. Bueno, técnicamente me lo propuso ella, porque yo me desmayé y...”.
En ese instante, el viento cambió bruscamente y el globo empezó a descender más rápido de lo previsto. Diego gritaba. Sofía trataba de calmarlo. Y el piloto, como si nada, seguía con su anécdota: "¿Les he dicho que terminamos casándonos en un hospital?"
El globo aterrizó, milagrosamente, en un campo de maíz. Diego, todavía pálido, miró a Sofía y murmuró: "Quizá la próxima vez, algo en tierra firme, ¿no?"
Y así empezó su aventura juntos: llena de momentos… inoportunos.
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¿Cuántas veces hemos oído esta frase tan poco agraciada?
No es el momento oportuno, te la puede soltar a bocajarro aquella mujer con la que pensabas tener una relación maravillosa y, de repente, cuando creías que habías llegado al séptimo cielo, abrió su boca para soltarla.
La cara de acelga que se te queda es impagable.
Oírla de morro de un político, de esos que ostentan un sofá, un sueldo estratosférico y una colección interminable de prebendas, genera en la boca del estómago, mucho más asco que el despecho de la mujer de antes.
En más de un medio informativo, te enteras de que cancelaron una obra pública porque no era el momento oportuno. Oportuno ¿para quién?
Tal vez no chuparían la suficiente pasta y por eso creyeron que no era el momento más adecuado.
En el caso de la mujer de arriba, ¿cómo puede saber de antemano que no es el momento oportuno? ¿Acaso es vidente, pitonisa o tiene contactos divinos con el futuro?
Si se trata del político de turno, puedo suponer que no es el momento oportuno si ello le afecta directamente. Si peligra su bienestar, su cuenta bancaria y sobre todo, ese sofá que tanto protege.
Me ha gustado mucho y también me reí mucho con tu relato Culturanima.
Letslukin, totalmente de acuerdo contigo.